“Quiero jugar con MI mami”

 

Autor pictogramas: Sergio Palao Origen: ARASAAC (http://www.arasaac.org) Licencia: CC (BY-NC-SA) Propiedad: Gobierno de Aragón (España)

Respecto al uso del lenguaje y frases funcionales, este es otro ejemplo de una primera vez que aún no se ha convertido en uso habitual pero creo que podrá llegar en el futuro con perseverancia.
Las familias de niños con autismo habreis identificado rapidamente dónde está el tesoro:
 
el uso del posesivo! “mi” mami
 
La alteración en la comunicación y el lenguaje entre otras, tienen como consecuencia que para un niño como Manuel el uso de un posesivo sea algo realmente complejo. Desde Leo Kanner hasta la actualidad hay estudios que describen el uso de los pronombres y tratan de dar una explicación a este fenómeno, comenzando por el uso del “yo” y la relación con la ecolalia y los diferentes contextos sociales a los que se enfrentan sin una comprensión que los ayude a descifrar su código de uso. Por otro lado, también se apunta como un elemento clave la falta de comprensión del yo en relación a la otra persona y su estado o actitud.
 
Hacer una intervención educativa temprana es esencial para que el niño pueda desenvolver su capacidad para comunicarse de manera adecuada y ajustada a su desarrollo. Como siempre, es fundamental trabajar en equipo con un programa bien específico. La participación de la familia de manera activa es esencial para poder generalizar los aprendizajes. 
 
 
A continuación os dejamos una relación de referencias que os serán útiles: 
 
“Yo-tú pronombres personales”  El sonido de la hierba al crecer.
 
Algunos artículos sobre investigaciones recientes: 
 
 
 
 

“Me encanta el jardín”

Manuel tiene 12 años, hace unos días escuché por primera vez una frase declarativa, funcional y acompañada de la gestualidad y la entonación exactas que expresaban su deseo de salir de casa después de que yo le hubiese dicho que no varias veces. Se paró delante de mi, me miró, y de sus labios salió esa frase tan grande como el universo.

imagen Esther Medraño

No me podía negar entonces, salió a hacer una de las cosas que más le gusta, montar en patinete cuando llueve.

“Me encanta el jardín” hizo que se parara el mundo por unos momentos, me dejé envolver por un sentimiento que se parecía bastante a la paz y a la tranquilidad. Esto no tiene nada que ver con ese otro sentimiento del que se habla tanto cuando se dice que sientes una enormísima satisfacción que no es comparable a nada más, para mi y digo para mi porque yo lo percibo así, es un tópico. No siento absolutamente ninguna diferencia entre los sentimientos de alegría que puedo tener por un hijo o por los otros pero este es otro tema.

Volviendo al jardín y al patinete acabaré con la constatación de que el trabajo de años y la intervención educativa cristalizan en un momento y llegan de forma inesperada. Así llegó un me encanta que hacía referencia a la hierba, al viento, al cielo abierto y a una manera de estar única en el mundo.

dibujo de Manuel