¿Tomar medicación? ¿Tan pequeño?

Cogí la jeringuilla, saqué 0,2 ml. los mezclé con zumo de naranja y le dije: “Ven a tomar la medicina Manuel”.

pastillasLo recuerdo con mucha nitidez, tenía una sensación de culpabilidad y de temor que aún no soy capaz de explicar. Empezar a darle esta medicina fue una decisión difícil que comenzó en la consulta del neuropediatra con la valoración sobre la sintomatología de nuestro hijo. Se nos explicaron los posibles beneficios y efectos secundarios. Los síntomas que indicaban un tratamiento farmacológico eran varios pero, sobre todo, había que tratar el trastorno de sueño y la hiperactividad. Estos factores alteraban enormemente la capacidad de Manuel para aprender y, lógicamente, afectaban a su calidad de vida. No dormir  adecuadamente y tener un movimiento físico continuado durante el día hacen que cualquier actividad se convierta en una odisea y favorecen la irritabilidad y las rabietas.

Las primeras semanas fueron de observación y de controles médicos que, en el caso de Manuel, fueron buenos. Había que establecer la dosis correcta y comprobar  a través de una analítica que no había efectos secundarios en el sistema metabólico. Cada seis meses o antes si es necesario, le hacemos un control al niño para comprobar que todo sigue bien.

Después de empezar a tomar su medicación, por suerte una dosis baja, se arregló el problema del sueño, también bajó el nivel de hiperactividad e irritabilidad con lo que aumentó la capacidad de concentración y de aprendizaje.

Estas mejoras fueron valoradas en equipo ya que tuvimos en cuenta la opinión de su terapeuta Esther Medraño, la de su tutora y el profesor de apoyo en el colegio y la de los miembros de la familia más cercanos.

Lo referido hasta aquí en este artículo es una vivencia personal. A veces me preguntan sobre este tema y yo soy sólo una madre, comparto experiencia, nada más. Deposito mi confianza en el neurólogo que atiende a mi hijo y en los especialistas que trabajan con él, entiendo la medicación como un apoyo más que ayuda a mi hijo a vivir mejor.

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14 pensamientos en “¿Tomar medicación? ¿Tan pequeño?

  1. Aunque cada niño es un caso y cada decisión depende de sus padres y de sus circunstancias, gracias por compartir vuestra experiencia. El tema de la medicación, como tantos otros, sigue rodeados de tabús generados por el desconocimiento. Habrá experiencias negativas, pero también positivas, y es necesario conocer todas las posibilidades. Un abrazo.

  2. En nuestro caso no hemos tenido que ponernos en esa tesitura. Nunca hemos tenido problemas con el sueño ni hiperactividad. Pero si que es una decisión dura. A veces tenemos que confiar en los especialistas con los ojos cerrados, sin pensarlo mucho.

    • Totalmente de acuerdo contigo Lara, tener que darle medicación a un niño de 4 años es una decisión muy dura, se deben valorar todos los aspectos en conjunto y finalmente los especialistas son los que tienen la formación al respecto.

  3. Muchas gracias por lo que compartis, a mi me nombraron la medicación alguna vez y siempre lo escuche como algo ofensivo. Pienso que mi hijo no tiene un transtorno de sueño grave como para tener que medicarlo, sino un defasaje por dormir siestas. Y si bien es muy activo, y corre de una punta a la otra de la casa en ciertos momentos del dia, apuesto a la terapia que todavia no recibio en la cantidad apropiada. Tu experiencia me ayuda a abrir los ojos, y si es necesario en un futuro ser mas optimista con el tema de la medicación. Gracias,

  4. Pingback: ¿Tomar medicación? ¿Tan pequeño? | olga.la

  5. Rosalía tiene convulsiones con la fiebre, ha empezado hoy a tomar anti-epilépticos y me han dicho que los tiene que tomar hasta los cinco años. También le tienen que hacer análisis para ver como le afecta al hígado. No me gusta darle tanta medicación, pero al igual que tú, confío en lo que me ha dicho la neuróloga y seguro que todo va ha ir mejor. Un besito Olga.

  6. A mi me costó mucho decidirme a medicar a Natalia por su deficit de atención…lo valoramos durante meses,busqué mucha información,pusimos sobre la mesa pros y contras…finalmente decidimos probar…y por suerte nos ha ido genial,Natalia está más atenta,despierta,contenta,comunicativa….en su caso y como tú,hablo desde nuestra experiencia,que puede haber otras más negativas,pero la nuestra ha sido superpositiva y lo vemos como tú…és un apoyo más que tiene,la ayuda a organizar sus ideas en su cabecita al ayudarla a estar más atenta a su entorno,más tranquila,lo que se traduce en más capacidad para aprender cosas,comunicarse con nosotros,etc…nuestra experiencia ha sido positiva…..de momento…bien es cierto que tenemos un pero,eso sí,a ella se le ha reducido el apetito y come menos,bastante menos,nos cuesta muchas veces meterle una cucharada en la boca pero consideramos que no esta en un limite preocupante,intentamos motivarla preparandole platos que le gusten y utilizando tacticas para que coma…en fin,los beneficios en Natalia de la medicación han sido más que contras.

    • Muchas gracias por tu comentario, como mamá me da tranquilidad saber que hay gente que comparte nuestras inquietudes y nuestra opinión sobre un tema tan controvertido a veces. Un abrazo. 🙂

  7. El tema de la medicación es controvertido.
    Bien es cierto que muchos niñ@s la necesitan para poder tener una vida mucho más estable hasta hay bien, pero soy de las que opino que hoy en día se medica demasiado. Mi hijo tiene Asperger no tiene problemas de hiperactividad, ni de lesiones, ni de agresividad, simplemente tiene falta de atención,a parte de otras cosas,,,el neurólogo que lo lleva nos recomendó la medicación (sin demasiada información y sin contestar a mis dudas).
    Antes de medicar a mi hijo con un medicamento que es bastante fuerte, que tiene unos efectos secundarios bastante importantes y que nadie me sabe contestar como va a repercutir ese medicamento en el desarrollo de mi hijo a largo plazo me he propuesto buscar alternativas, y “habelas hailas” sobre todo para el problema atencional, que supone mucho más trabajo que darle una pastilla, sí, pero creo que los beneficios también son mucho mayores.
    En el cole tendrán que trabajar más, en casa también…pero con los apoyos y herramientas necesarias creo que mi hijo puede dar mucho de sí antes de plantearnos el medicarlo…si después de probar con todas estas cosas y a medida que va creciendo veo que se estanca, que retrocede, no avanza..puede y solo puede que me plantée el tema de medicarlo.
    Lo que más pena me dá es que muchos padres creen a “ciegas” lo que les recomienda el neurólogo sin ver más alternativas, haciéndoles creer que la medicación es la única solución, que en algunos casos es así, pero en otros NO.
    Tengo amig@s psicologos y psiquiatras que corroboran mi opinión de que hoy en día todo es diagnosticable y medicable y me cuentan muchos casos de nin@s escolarizados tomando medicación cuando no han probado otras alternativas primero, junto a los cambios de conducta, de forma de ser de estos niños..así como consecuencias negativas una vez que dejan la medicación, como siempre hablo de ciertos casos, otros evidentemente es necesario la medicación, por eso no creo que todo sea o blanco o negro en este tema, si noque hay una gran escala de grises por escubrir.
    Un saludo

    • Gracias por tu comentario Ro. Como habrás visto en el artículo hablamos de una vivencia personal y de tres aspectos fundamentales en esta decisión: la sintomatología de Manuel, la recomendación del neurólogo y la valoración en equipo de los resultados. Como decimos siempre en alto alto “cada caso es único”.
      Respecto a si se medica demasiado o no yo no me considero con criterio para opinar y tampoco considero que los padres se crean cosas tan serias “a ciegas” ya que estamos hablando de madres y padres de hijos con TEA y observo en general una gran entrega y preocupación al respecto.
      Saludos.

    • Yo no estoy de acuerdo contigo,no creo ni que se medique en exceso (la mayoria de padres se niegan hasta que lo consideran necesario y la mayoria d+e medicos lo mismo y te hablo por experiencia propia…la decisión no fue sencillo,lo valoramos mucho,tanto neurologo,como psicologa como nosotros y se puso sobre la mesa TODOS los pros y contras.Por lo tanto lo que d+e que los padres creen a ciegas…no conozco un solo padre que medique a su hijo a ciegas…opinar diferente a ti,no es medicar a ciegas.Creer en la medicación no es opinar a ciegas,te lo aseguro,hay mucha información detras y el proceso de medicacion no es darle una pastilla y ya está,el control medico se intensifica,las visitas son mas constantes y el niño está siempre controlado…y si encima,como en nuestra caso,ves que mejora,que está mas tranquilo,feliz,receptivo,comunicativo,etc…si todo es positivo…tal vez sea porque en su caso,la medicacion era necesaria.Tal vez en tu hijo no lo sea y como madre no tienes porqué medicarlo pero juzgar a los padres que sí lo hacen sin conocer cada caso…mmmmm,me parece ser demasiado atrevida,con todos mis respetos.
      Mi hija está medicada,controlada medicamente,su evolución es positiva y d+e momento no nos arrepentimos.No lo hemos hecho a ciegas ni porque no existan otras opciones.
      este es un tema controvertido yo creo que porque miramos nuestro caso personal y lo aplicamos a todos y cada niño es un mundo,igual que no todas las terapias funcionan igual con todos y cada uno tiene sus dificultad+es y necesidades,con la medicación pasa lo mismo,habrá niños que les vaya bien y niños que no…así que antes de juzgar,pongamonos los zapatos del otro.Un abrazo.

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